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Historia

Epoca Prehispánica

El municipio de Chiautempan constituye uno de los escenarios más representativos del quehacer cultural de las fases Texcalac y Tlaxcala 650 a 1519. Chiautempan fue una fundación teochichimeca que aparece en la segunda mitad de la fase Texcalac (900-1100 d.c.). Así Chiautempan, que debió ser una villa en la primera mitad de la fase Texcalac, aparece como un señorío de la confederación tlaxcalteca durante la segunda mitad de la fase Texcalac,

Chiautempan no se distinguió por una arquitectura religiosa monumental, como la que existió en los sitios pertenecientes a las fases anteriores a la Texcalac. Su arquitectura fue más bien de dimensiones modestas, orientada a satisfacer las necesidades residenciales de la casta militarista que mantenía el control sobre el resto de la población. La mayoría de las plataformas construidas son bajas, usando materiales como la piedra, los adobes, o los ladrillos cocidos para su cimentación. Estos mismos materiales fueron usados para los taludes de las plataformas que soportaban estructuras mayores. Para el revestimiento de los paramentos de los edificios y alfardas de las escaleras, también se usó la piedra careada y el tepetate recortado. Las casas-habitación de la mayoría de la población fueron chozas hechas de materiales perecederos, que no contaban con cimentación en su base.

La agricultura siguió siendo la actividad más importante, realizada con las técnicas de riego y de humedad ya conocidas desde la fase Tezoquipan. Los artefactos líticos fueron abundantes, sobre todo las puntas de proyectil usadas en lanzas, lanza dardos y, en menor proporción, para arco y flecha. Destacan las navajas prismáticas de obsidiana, y los numerosos desfibradores de piedra tallada para obtener fibra de maguey, con la cual se elaboraban textiles, cuerdas, redes, etc. Los metates y morteros, así como sus respectivas manos varían en forma y arreglo, respecto a las fases anteriores.

La cerámica del periodo temprano de tipo monocroma, se continúa produciendo durante la subfase tardía en sus variedades Texcalac-café oscuro y Texcalac-naranja, pero también se produce la cerámica policroma en sus variantes negro, blanco y rojo sobre naranja exterior e interior. El material de éstos consiste en una pasta porosa con agregados de ceniza volcánica en la superficie exterior. Sobre el color naranja los ceramístas diseñaron formas geométricas, consistentes en líneas rectas dispuestas en bandas; líneas paralelas radiales; gruesas bandas de cuadretes alternados; ganchos y xicalcoliuhquis estilizados, etc. Si bien las formas tienen cierta influencia de la cerámica de Cholula, Tepeaca y Cuauhtichan, tiene características propias, las cuales han llevado a los especialistas a llamarla cerámica policroma-tlaxcalteca. Las formas de esta cerámica incluye, además de los recipientes de uso cotidiano, los comales y los malacates o pesos de uso para hilar, encontrándose una gran variedad de los livianos para el hilado del algodón, y los pesados para el hilado de ixtle o fibras de agave.

Las figurillas de barro cocido son abundantes, sobre todo las producidas en molde, ligeramente convexas por el exterior y cóncavas en la parte posterior, llevando una asa vertical y horizontal en la parte trasera. Regularmente representan a Tláloc o personajes de la comunidad. En una variedad un poco más tosca, algunas figurillas llevan en su parte posterior un recipiente.

La religión perdió relevancia durante la subfase Texcalac tardío, pues son escasas la escultura y la cerámica, así como las estructuras ceremoniales. Sigue teniendo la función de control sobre la masa de la población, consolidándose ciertos ritos ligados con la guerra, destacando el culto a Camaxtli, Xipe y Tezcatlipoca, aunque también se sigue con el culto a Tláloc y Quetzalcoatl.

El militarismo que se ha consolidado, hace de Chiautempan uno de los 21 pequeños estados donde radica "el señor" de un conjunto de villas y aldeas, bajo su coordinación. A su vez, éste señor mantiene una cooperación y respeto con los 20 señoríos restantes, formando una confederación de pequeños estados que juntos detienen los ataques de nuevos grupos arribeños o bien, de los señoríos con los que sostiene una manifiesta hostilidad: Cholula y Huejotzingo.

Chiautempan que emergió a la vida social durante la fase Texcalac, se consolida como uno de los 21 señoríos de la República de Tlaxcala. No es fácil describir como fue este señorío durante la fase Tlaxcala porque como ya hemos referido, las estructuras elevadas, calles, zonas residenciales y demás obras arquitectónicas yacen bajo la actual ciudad de Chiauhtempan. Por lo que sólo es posible intentar una reconstrucción de la misma, a través de la serie de utensilios que usaron los pobladores primigenios, entre los que se encuentran materiales de piedra pulida como metates, morteros, hachas, cuchillos, navajas y raspadores. Estos últimos para la obtención de pulque, textiles y jabón. También han sido recogidos, en algunas excavaciones, varias puntas de proyectil para su uso en arco y flecha o bien para lanzas. Entre otros utensilios, destacan por su belleza, las navajas prismáticas de obsidiana.

La cerámica llamada Tlaxcala fue usada en los hogares de Chiauhtempan, tanto en su modalidad monocroma como policroma. De la primera se conocen piezas en su variedad negro grisáceo, café oscuro pulido y rojo pulido. De la segunda se han encontrado piezas de color guinda y negro sobre un fondo naranja; negro blanco y guinda sobre naranja exterior, rojo interior; rojo y blanco sobre el color del barro. La decoración incluye desde formas geométricas hasta simbólicas pasando por figuras zoomorfas.

De las pinturas murales de Tizatlán se desprende que Chiautempan y otras poblaciones, probablemente cuenten con pinturas similares en los altares de los edificios que yacen sepultados por el tiempo. Si bien la religión había perdido importancia durante las fases Texcalac y Tlaxcala, todo parece indicar que Chiautempan fue un centro ceremonial de regular importancia donde se veneraba a la diosa Toci, cuya traducción sería "nuestra abuela".

La Colonia.- Chiautempan fue uno de los 21 señoríos confederados de la República de Tlaxcala hasta la llegada de los españoles. En 1519 pierde esta jerarquía al conformarse el gobierno indígena, pues su tlahtoque no fue llamado a ocupar el cargo de regidor del Cabildo de dominio de su cacicazgo se habían perdido en un pleito legal". Chiautempan como parte del conjunto de señoríos y pueblos que habían sido de la antigua República de Tlaxcala, quedó integrada a una entidad político-administrativa denominada "Provincia de Tlaxcala", una República de indios gobernada por el Cabildo de su ciudad capital.

Paralelo a la organización político-administrativa, se erige y consolida la estructura eclesiástica, designándose a Chiautempan cabecera de doctrina construyendo los franciscanos uno de los 11 conventos que se levantan en Tlaxcala entre 1526 y 1600. En 1524, Fray Martín de Valencia va a fundar en Chiautempan el templo de la Ermita; colocando ahí, la imagen de la Señora de Santa Ana. Posteriormente, con la intención de extirpar el paganismo, construye una iglesia sobre las ruinas donde se adoraba a Matlalcuéyetl y coloca ahí la imagen de San Bartolomé.

De 1536 a 1539, Fray Toribio de Benavente, Motolinía, fue guardián del monasterio de Tlaxcala, quien relata que fue llamado por los habitantes de Santa Ana Chiautempan para confesar a los enfermos y bautizar a quienes no habían recibido ese sacramento. Refiere el mismo fraile que al llegar a la población confesó a más de 30 enfermos, 200 pares que desposar, muchos que bautizar y uno que enterrar. Asimismo se dio a la tarea de predicar al pueblo que no estaba "ayuntado". En relación con este suceso, se afirma que fueron 1 500 los bautizados.

Siendo virrey de la Nueva España don Gastón de Peralta, Marqués de Falces, se inició la construcción del convento franciscano en Santa Ana Chiautempan durante los años 1566 y 1567. La fecha es muy similar a la que nos da Fray Fidel J. Chauvet quien sitúa el establecimiento del convento antes de 1569 a 1570, habiéndose terminado en 1585. Comenta también que a la iglesia le faltaba poco para ser concluida. Este convento fue erigido, a decir de Fray Bernardino de Sahagún, en el lugar en el que se llevaban a cabo los sacrificios a la deidad indígena Toci, "nuestra abuela".

Hacia 1614 el obispo de Tlaxcala Fray Alonso de la Mota y Escobar, emprende una serie de visitas a diferentes puntos de la provincia: el día 24 de marzo acude a la ciudad de Tlaxcala; el 3 de abril a San Francisco Tepeyanco; el 16 de mayo pasa por Santa María Nativitas; el 21 por Santa Ana Chiautempan y el 22 va a Huamantla; el 26 de mayo a Tocatlán; el 27 asiste a Atlihuetzía y el día último está en Atlangatepec. Finalmente, el 2 y 13 de junio asiste a San Felipe Ixtacuixtla y Hueyotlipan, respectivamente.

Entre 1560 y 1570 se inicia un proceso de crecimiento de la territoriedad española, que, como señalan varios autores, durará hasta mediados del siglo XVII. Una relación geográfica elaborada a finales de la década de 1580, enumera un grupo de 130 personas con empresas rurales. La mayoría de ellas resultan ser españoles. La penetración europea al concluir el siglo XVI alcanza, dimensiones significativas.

En Santa Ana Chiautempan se asientan tres españoles; El ganado provocó dificultades entre ganaderos españoles y agricultores indígenas, pues estos últimos se quejaban, con toda razón, que los hatos destruían sus sementeras. Sin embargo, la introducción de rebaños de ovejas para el consumo de carne, trajo colateralmente la trasquila de la lana y como consecuencia el establecimiento de obrajes, para hilar y producir artículos de lana. Es muy probable que la tradición textil de Chiautempan se haya originado desde esa época. A finales de la época colonial, el partido de Chiautempan se compone de seis pueblos, seis haciendas y siete ranchos. La vecindad alcanza la cifra de 2 785 indios. Los administra un cura y dos terratenientes. Conserva la religión de San Francisco, la iglesia y casa que fue doctrina.


Siglo XIX

La Independencia.- No hemos encontrado información sobre la participación de los habitantes de Chiautempan en el movimiento de Independencia de 1810.

La población de Chiautempan siguió con interés los acontecimientos del 16 de abril de 1821, cuando don Nicolás Bravo tomó pacíficamente la ciudad de Tlaxcala, así como los que se sucedieron el 28 de agosto de ese año, cuando los pueblos de Tlaxcala, exigieron la salida del gobernador realista don Agustín González Campillo, sustituyéndolo en el cargo don José María Avalos, alcalde 1º de la ciudad, consumándose de esa manera la independencia de la Provincia de Tlaxcala.

A la consumación de la Independencia siguió un desajuste en la producción, sobre todo con la paralización de los centros mineros que durante la colonia constituían importantes centros de consumo, afectando la producción agrícola y las manufacturas. Dentro de estos últimos, para el caso de Chiautempan, la baja de la demanda de los productos de la industria textil, significó desempleo y cierre de obrajes.

En Chiautempan la situación era sumamente difícil, pues los obrajes se surtían de materia prima por medio de los comerciantes poblanos, que fueron incomunicados por el bloqueo de las fuerzas insurgentes, tardando en restablecer las líneas de intercambio. La situación de los artesanos textiles se agravó cuando enfrentaron la competencia de las importaciones de telas inglesas que, de mejor calidad y menor precio, fueron preferidas a las nacionales por los consumidores.

Los obrajeros de Chiautempan se identificaban con los conservadores que promovían una política arancelaria proteccionista, pero al mismo tiempo se oponían a los intentos de industrialización, pues opinaban que la mecanización aumentaría la desocupación, al quedarse los tejedores sin trabajo, pues no todos podían incorporarse a las nuevas fábricas.

En 1836 el régimen centralista termina con la autonomía de Tlaxcala, convirtiéndola en un distrito del Departamento de México, quedando dividida en tres partidos: Tlaxcala, Huamantla y Tlaxco. Chiautempan perdió su condición de cabecera de tenentiazgo y de partido que había tenido durante la Colonia y los días siguientes a la Independencia.

La Reforma.- La Guerra de Reforma da inicio en enero de 1858, por lo que la reorganización del estado tuvo que ser interrumpida. Entre los diversos acontecimientos que ocurrieron a lo largo de tres años, los pobladores de Chiautempan tuvieron que lamentar la muerte de uno de sus más destacados hijos, el guerrillero liberal Antonio Toriz, quien conjuntamente con José María González originario de la Laguna, militaban en las filas comandadas por Cirilo León, quien al frente de cien liberales trabó combate con las fuerzas reaccionarias de Antonio Razo, José de la Luz Grijalva e Ignacio Cerón, en Tlacocalpan.

A partir de 1864, en época del imperio, el país fue dividido en 50 departamentos. Tlaxcala, a su vez, es dividido en 3 distritos que se integran por 27 municipalidades. Chiautempan es una de dichas municipalidades y comprende los siguientes pueblos y barrios: Chiautempan (cabecera), La Magdalena, Tetlanohtla, San Pedro Tlalcuapan y San Bartolomé; y las siguientes haciendas: de Tochapa, San Antonio Mena, Tzitzimapan, Tepetlapa. En 1869, se inauguraron varios tramos del ferrocarril México-Veracruz, siendo presidente el Licenciado Benito Juárez. En el mes de junio, se inauguró el tramo Apizaco a Santa Ana Chiautempan. Otro tramo inaugurado fue el México-Puebla, el 16 de septiembre de 1869.

El Porfiriato.- Don Prospero Cahuantzi siempre sintió predilección por Santa Ana Chiautempan. Siendo gobernador adquirió el rancho Tlapancalco dentro del municipio santanero, donde pasaba parte del tiempo que no ocupaba en las tareas gubernamentales.

Los santaneros si bien mostraron desde épocas tempranas la predilección por la producción de textiles, fue durante las administración del coronel Próspero Cahuantzi, cuando recuperaron buen cantidad de tierras, que les recordaba su viejo pasado de agricultores mediante compras colectivas de fincas que por malos manejos y endeudamientos excesivos fueron puestas en venta: "La Laguna de Hidalgo", fue comprada en $800, y por la finca "El Ahuehueyac de Hidalgo" se pagaron $600.

Estas compras colectivas de tierras son un indicador indirecto de la bonanza de los santaneros. Bonanza que provenía de la infraestructura ferroviaria concluida durante la administración del presidente Benito Juárez y de la local del general Miguel Lira y Ortega, la que permitió a las administraciones de Porfirio Díaz y de Próspero Cahuantzi promover el desarrollo industrial de Tlaxcala, y de manera particular el de Santa Ana Chiautempan, localidad que desde finales del siglo XVI a través de los obrajes, habían mantenido una producción textil de carácter artesanal, donde se combinaban el ingenio de la mecánica elemental de los telares de madera y la destreza, manejo del color y del diseño, de los artesanos textiles.

En 1980 se establece la fábrica textil "La Estrella" en Santa Cruz Tlaxcala, pasando posteriormente a Santa Ana Chiautempan, ubicándose a un costado de la estación. Dedicada a la producción de manta y cabeza de indio de algodón, daba empleo a 35 trabajadores; en 1894 el empresario Leonardo Corral funda la fábrica textil "La Xicohténcatl" en las calles de centernario y Manuel Saldaña, mediante telares de madera, dando ocupación a cuarenta obreros.

Alrededor de 1900 se instalan en el municipio, en una oficina no federal, el telégrafo y el correo; para 1908 la energía eléctrica es introducida en la entidad, Chiautempan es uno de los primeros beneficiarios.


Siglo XX

La Revolución Mexicana.- El pueblo de Chiautempan, ante la invasión norteamericana, integró una comisión de vecinos para formar un contingente armado que fuera a luchar contra los invasores norteamericanos, solicitando al gobierno estatal las armas necesarias para batir a los extranjeros.

La población de Chiautempan se vistió de gala al enterarse que el 1º de noviembre de 1914 arribaría el Sr. don Venustiano Carranza a esa población, para dirigirse a la ciudad de Tlaxcala. Venía acompañado por su estado mayor y por funcionarios de su gobierno, don Venustiano Carranza regresó a Chiautempan donde abordó el tren que lo había traído de la ciudad de México, y prosiguió su viaje rumbo a la ciudad de Puebla.

En Chiautempan se conoció la tarde del 12 de noviembre que esa mañana la guarnición de la ciudad de Tlaxcala, al mando del general Domingo Arenas, se había sublevado, estando a punto de atrapar al general Máximo Rojas. En la Convención de Aguascalientes, el general Pedro Morales se había afiliado a Francisco Villa. Solamente Máximo Rojas permaneció leal a don Venustiano Carranza. Ante estos acontecimientos el general Máximo Rojas dispuso que Chiautempan fuera la capital de Tlaxcala. Trasladándose las autoridades federales y estatales a la capital provisional. La hospitalaria población de Chiautempan no solo fue la capital provisional, sino la sede de la comandancia militar del estado, lo que implicó un movimiento mayor al que estaba acostumbrado, adaptándose a las circunstancias y prestando su concurso para el triunfo de las fuerzas constitucionalistas.

Chiautempan sin proponérselo, se convirtió en el centro estratégico de la campaña de los constitucionalistas contra zapatistas y villistas, funcionando como el centro de abasto en materiales de guerra y centro de instrucciones para las diferentes fuerzas constitucionalistas que operaban en el estado. En Chiautempan despacharon como gobernadores de Tlaxcala el Gral. Máximo Rojas , el Mayor Carlos Fernández de Lara y el teniente Coronel Porfirio del Castillo.

El 5 de enero de 1916 los obreros de las fábricas La Providencia, La Xicohténcatl y La Estrella que funcionaban en Chiautempan, recordaron el 9o. aniversario del sacrificio de los obreros textiles de Río Blanco, para lo cual organizaron una manifestación de duelo que recorrió las principales calles de la ciudad, concluyendo con un mitin frente al edificio de la presidencia municipal. Entre los organizadores se encontraban los dirigentes obreros Erasmo Victoria, Felipe Ahuactzi, Refugio Torres, Juan Nava, Trinidad López y Anastasio Vázquez.

En el mes de agosto los obreros de los talleres de raíz de zacaton de Chiautempan, se declararon en huelga protestando por los bajos salarios que percibían, apenas 24 centavos por kilo de fibra elaborada. La intervención del gobernador Antonio M. Machorro ante el industrial Juan Posada Cortina, logró que se comprometiera a incrementar el pago de fibra elaborada a 50 centavos, (un aumento del 100 por ciento); sin embargo otro industrial, Vicente Torres Guerra, se mostró renuente y únicamente accedió a pagar el kilo a 45 centavos, finalmente tubo que acceder. La lucha por la mejora salarial estuvo dirigida por los trabajadores Romualdo Muñoz, Adelino Cocoletzi, Taviano Romero, Silvestre Nava, Camilo Flores y Antonio George.

En plena convocatoria para el Congreso Constituyente que se reuniría en Querétaro, Chiautempan fue nuevamente atacada por un numeroso contingente de zapatistas que procedían de Apetatitlán, pero que venían del campamento de La Malintzi. Como la resistencia fue agresiva, los zapatistas optaron por retirarse rumbo a San Francisco Tetlanohcan, la noche del 16 de septiembre de 1916.

Epoca Contemporánea.- La industria textil en Chiautempan ha modernizado su maquinaria usando fibras sintéticas para los procesos de producción, reduciendo los costos y logrando un mejor abasto por la facilidad para adquirirlas, además de que son de mayor resistencia. Los artículos de lana que le dieron vida a la industria en el siglo XVI, se han transformado en una "artesanía" y costos más elevados a los de las fibras sintéticas; sin embargo, siguen siendo los más apreciados por su colorido y diseño.

La modernización de Chiautempan no afectó los viejos lazos de identidad comunal que vienen desde tiempo inmemoriales. El santanero es hombre de empresa y de trabajo, sistemático, emprendedor y solidario. La vida familiar y social es intensa en Chiautempan, el santanero está orgulloso de sus antepasados, y ese orgullo viene de abolengo, es decir, de descender de buenos abuelos y de tener buen nombre, se tenga fortuna o no. No en balde la diosa Toci se transformó en la señora Santa Ana, para proteger a esta industriosa comunidad tlaxcalteca.